jueves, 20 de octubre de 2011

Entrevista simulada a Juan Bosch sobre la corrupción, con respuestas reales del líder y fundador del PLD.

Por: Pedro Antonio Archival

--Profesor Bosch, su alumno Leonel Fernández ganó de nuevo la presidencia en el 2004, y aún gobierna el país. A él no lo pudieron derrocar como hicieron con usted en septiembre de 1963, el promulgó en su anterior gobierno de 1996 al 2000 la ley 66-97 sobre Educación Pública, la cual dispone en su artículo 197 lo siguiente:

Art. 197.- El gasto público anual en educación debe alcanzar en un período de dos años, a partir de la promulgación de esta ley, un mínimo de un dieciséis por ciento (16%), del gasto público total o un cuatro por ciento (4%) del producto bruto interno (PBI) estimado para el año corriente, escogiéndose el que fuere mayor de los dos, a partir del término de dicho período, estos valores deberán ser ajustados anualmente en una proporción no menor a la tasa anual de inflación, sin menoscabo de los incrementos progresivos correspondientes en términos de porcentaje del gasto público o del producto interno bruto (PBI).”

¿Qué opina usted de un gobernante que no respeta su propia ley?

-Considero que “El estado dominicano no existe. No puede tener vida ningún estado que no imponga su autoridad, el orden, y en este país nadie respeta a nadie y mucho menos la ley.” (Declaración de Bosch en el Panel sobre la Corrupción Administrativa organizado por el CPARD en 1986).

Y Bosch agrega:

--“Todas las leyes escritas en este país están de más, absolutamente de más, y esto estoy diciéndolo frente al Secretario de Justicia (que era Julio Cesar Castaños Espaillat), y en presencia de abogados que saben que lo que estoy diciendo es cierto”.(Idem.)

--¿Qué opina usted sobre la posibilidad de una revolución en el país?

“No hay a la vista la posibilidad de hacer una revolución en la República Dominicana, y tampoco la hay de dar un golpe de estado…” si no se cuenta con el apoyo de los Estados Unidos y de los militares.

--Para usted, ¿Qué desean los dominicanos en cuanto al tipo de gobierno ideal?

--“Yo no puedo ser de ninguna manera optimista. Yo creo que la mayoría de los dominicanos prefieren un gobierno corrupto a un gobierno honesto, y por eso digo que aquí (en la República Dominicana) tiene que haber una fuerte autoridad, no solamente moral, sino de otra índole también, para aplicar desde la altura del poder un principio elemental: de “bueno el miedo donde no hay vergüenza”. (Idem.)

--Profesor, ¿qué opina usted de los automóviles de lujo que tienen sus seguidores del PLD, diputados, senadores y funcionarios públicos?

--Yo creo que nos vamos derriscando día por día, sin darnos cuenta, hacia una situación muy grave. Un país pobre como el nuestro, donde hay más automóviles de lujo que en países poderosos, una ciudad capital de 1 millón 600 mil habitantes (en 1986) que tiene más automóviles de lujo que la ciudad de Caracas, que tiene más de cinco millones de habitantes y que es la capital de un país petrolero.”

“Este es un país de gente totalmente loca. Yo creo que de los 4,000 millones que se deben en el extranjero, 3,000 millones han sido gastados en lujos innecesarios, que no le proporcionan ningún beneficio al pueblo, sino a los que se exhiben, a los que andan en Mercedes Benz, en BMW, en automóviles Caprice de la Chevrolet, nada más que para lucirse. Yo creo que la deuda externa está hecha a base de lujos disipados por dominicanos inconscientes. Nunca se me ocurriría a mi andar en un automóvil que valga 30,000 dólares y aquí los hay que valen más de 60,000 dólares.”

--Profesor, hay denuncias constantes sobre corrupción en la administración pública, considera usted que hay que enfrentar la corrupción administrativa?

“Yo creo que la mayoría del pueblo dominicano es partidaria de los que le roban al estado, porque todos los que forman esa mayoría aspiran a beneficiarse de los fondos del estado, y la mayoría de ellos no pueden ser empleados públicos porque o son analfabetos o no tienen un padrino en que apoyarse para llegar a un cargo público, y si llegan a ese cargo público tampoco podrían desempeñarlo porque tampoco tienen capacidad para eso.”

No nos engañemos, si hubiera una oposición publica formada sobre lo que significa la corrupción, en este salón hoy no cabria la gente” escuchando mis planteamientos.

Pero aquí están sus seguidores políticos del PLD, que les recomienda:

“Hemos llegado a una etapa de la corrupción que es alarmante, y por eso se explica que estemos reunidos aquí, que hayamos sido convocados aquí por el Instituto de Contadores Públicos. Pero es doloroso decirlo: yo no tengo ninguna fe en que los corrompidos, los corruptos, los que están viviendo a costa de los dineros del Estado, vayan a ser castigados en este país”.

“La corrupción económica no es sino el ejercicio de una libertad desconsiderada en un medio en donde no se aplica la ley, y como no se aplica la ley ni en lo grande ni en lo pequeño, no se respeta nada. Todo el mundo en este país sabe que puede hacer lo que le dé la gana, que no será sancionado por eso.”